HISTORIA

Apuntes sobre nuestra historia

La historia de San Martín de la Tercia está profundamente ligada al valle que le da nombre: La Tercia del Camino, un territorio histórico de paso, pastos y frontera natural entre la meseta leonesa y Asturias a través de los pasos de montaña.

El Concejo y el Catastro de Ensenada (Siglo XVIII)

Durante el Antiguo Régimen, San Martín formó parte del Concejo de la Tercia del Camino, una entidad histórica con fueros y aprovechamientos comunales propios que agrupaba a los pueblos del valle.

En el Catastro del Marqués de la Ensenada (1752), San Martín quedó registrado como una comunidad netamente agroganadera. Sus respuestas generales reflejan la vida de un pueblo autosuficiente en un entorno de montaña:

  • Aprovechamiento del suelo: Predominaban los pastizales, las eras y las tierras de secano dedicadas a cultivos de montaña como el centeno y la cebada, indispensables para el sustento.
  • Ganadería: Era el auténtico motor de los vecinos, con cabañas de ganado vacuno, ovejas y cabras, aprovechando los ricos pastos comunales del puerto y los valles colindantes.
  • Organización comunal: Destacaba ya entonces la fuerza del concejo abierto y la solidaridad vecinal para la gestión de los montes, regadíos y caminos.
Portada del Real Decreto por el que se ordenó la realización del Catastro de Ensenada (1749)

La estampa de San Martín en el Diccionario de Madoz (Siglo XIX)

A mediados del siglo XIX, Pascual Madoz recogió una descripción muy reveladora de la localidad en su célebre Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España (1848) bajo el nombre de «Martín de la Tercia ó del Camino (San)»:

  • Entorno y salubridad: Lo describe situado en el camino que comunicaba con Asturias hacia los pasos de montaña, definiendo su clima como «frío pero sano» y destacando la abundancia de «buenas aguas potables».
  • Población e infraestructuras: Contabilizaba por aquel entonces unas 48 casas y ya contaba con su propia escuela de primeras letras.
  • Tradición concejil: Un dato histórico muy significativo que reseña Madoz es que la parroquia de San Martín estaba servida por un cura cuya presentación correspondía «al concejo y vecindario», lo que evidencia el peso de las decisiones democráticas de los propios vecinos en la vida del pueblo.
  • Vida cotidiana: Producía granos, legumbres y pastos, manteniendo cría de ganado y la tradicional actividad de arriería y comercio a pequeña escala vinculada al paso hacia Asturias.

De ayer a hoy

Con el paso de los siglos y la reorganización municipal moderna, el antiguo Concejo de la Tercia dio paso a su integración en el actual Ayuntamiento de Villamanín.

Hoy, San Martín de la Tercia conserva con orgullo esa herencia: la tipología de su arquitectura tradicional en piedra, la fuerza de su memoria vecinal y la tranquilidad de un pueblo que ha sabido mantener vivas sus raíces frente al paso del tiempo.

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